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Sabado,25Oct2014

¿Cuál es el impacto económico y social que generará el MegaPlaza?

La presencia de Ripley, Saga Falabella, Tottus y Sodimac traerá beneficios… pero también perjuicios.

Vayamos al grano: ¿la presencia de Ripley, Saga Falabella, Tottus y Sodimac, las cuatro tiendas ancla del novísimo MegaPlaza Chimbote, va a contribuir al “desarrollo” de nuestra ciudad? La pregunta surge a raíz de algunas opiniones de chimbotanos que confunden “crecimiento económico” con “desarrollo”.

Es obvio que el crecimiento económico podría ayudar al desarrollo de nuestra provincia, pero no siempre es así. Una prueba de ello es Áncash misma. Nuestra región es la más rica del país. Desde 2000 hasta el 2010 ha tenido ingresos por 10 mil millones de soles que fueron distribuidos entre el Gobierno Regional, los municipios y las dos universidades estatales que tenemos. ¿Ello se ha traducido en “desarrollo” o por lo menos nos ha encaminado en ese sentido?

El desarrollo tiene que ver con la mejora de la calidad de vida de la población. Satisface necesidades básicas como agua potable, vivienda, alimentación, salud, empleo, educación, seguridad, esparcimiento, etc. Es consecuencia del avance en los niveles de crecimiento económico, social, cultural, educativo y hasta político de nuestra sociedad. Dicho todo esto, volvamos a la pregunta del titular de esta nota: ¿Cuál es el impacto económico y social que generará el MegaPlaza?

“EL IMPACTO SE SENTIRÁ EN CUATRO O SEIS MESES”

El economista Yuri Vivar Miranda considera que, por un lado, el consumidor se verá beneficiado por las mejores y mayores alternativas de calidad y precio de los productos. Por otro lado, habrá un impacto sustantivo en el empleo por servicios, pues entre 2 mil a 3 mil jóvenes ingresarán a trabajar.

“Pero el mayor dinamismo va a estar en el tema comercial (…), que probable vaya en desmedro de otros sectores más productivos. Probablemente el tema productivo baje un poco”.

¿Qué impacto sufrirán los mercados (como La Perla, Los Ferroles y otros), o las ferreterías? “He leído y escuchado opiniones de que cada mercado tiene su público, pero a mi modo de ver no es así. Si al mes yo compro tres botellas de aceite en un mercado de Nuevo Chimbote o en la bodega de la esquina, pero ahora voy a ir a este mall, estoy afectando a esa tienda o a ese mercado, es decir, estoy afectando al capital local”.

Explicó que los mayores afectados serán los comerciantes de productos como abarrotes, ropa sport y casual, de ferretería y construcción, y en realidad de todo aquello que se ofrezca en el MegaPlaza. “Aunque en el primer mes la presencia del público será muy fuerte, calculo que en cuatro a seis meses vamos a sentir la afectación”, sostuvo.

“No hay que tener miedo, pero tampoco hay que ser ilusos. Los comerciantes deben entrar a competir con lo que muchos descuidan: el trato al cliente, la modernización de la infraestructura, productos alternativos y complementarios, publicidad, uso del sistema financiero, etc.”, recomienda.

“HABRÁ PÉRDIDA DE EMPLEO Y AHORRO, Y CRECERÁ EL ENDEUDAMIENTO”

El economista Godofredo Tapay Paredes, catedrático de la Universidad San Pedro, pone los pros y los contra en una balanza y los pesa. Primero se refiere al empleo, que es precario: “Hay estudios que demuestran que, en países desarrollados, por cada empleo que generan estos negocios, se pierde 1.5 empleos en otros sectores, entonces saquen la cuenta respecto de lo que podría pasar. No digo que va a pasar, pero podría ser si es  que no se toman las medidas a tiempo. La resta nos indica que al final se termina perdiendo empleo”.

“Un inversionista local invierte acá, paga remuneraciones acá, las utilidades y los impuestos se quedan acá, pero cuando llega inversión foránea todo lo que ingresa acá se transfiere a su lugar de origen. Lo que queda son remuneraciones de baja calidad. El trabajo que generan no es de calidad, sino bastante precario. A veces hasta se explota a la gente. Las utilidades se van a su lugar de origen o se reinvierten en otras regiones”, sostiene.

Y luego pregunta en voz alta si estas empresas trasnacionales han previsto ejecutar en Chimbote un programa fuerte y sostenido de responsabilidad social para, por ejemplo, desarrollar pequeños proveedores.

También pregunta si el gobierno local (léase Municipalidad Provincial del Santa), cuando concesionó los terrenos del excampo ferial, negoció y puso condiciones para que se ejecute un programa de esa índole.

“Estos negocios trabajan con márgenes pequeños de ganancia y generan sus utilidades por volumen. Son apalancados por el crédito que obtienen de los proveedores. ¿Un pequeño agricultor que quisiera vender sus productos va a esperar 90 días para que le paguen?  No lo va a hacer”, sostiene.

Tapay Paredes resume entonces que el impacto económico y social del MegaPlaza se verá en la cadena de abastecimiento, en la pérdida de empleo, en el cambio de cultura de la sociedad debido al incremento exagerado del consumismo, lo que redundará en la pérdida de la costumbre del ahorro, para llevarnos al endeudamiento. ¿Y usted qué cree? (Sistema Informativo RSD).